2 dic 2016

Minirrelato: Leélo con acento argentino

Campesina mirando el campo labrado. Rico
Siempre hay un 'otro', siempre hay un 'él o ella' que inspiró un sin perdón eterno. Cada arruga que besás, en cada grieta de su piel dejás impregnada tu alma. Y ella plantó en ti su aura, que luego trajiste a casa, ¿che viste?

Llegaste al colchón acompañado, en su agua estaba tu boca. Viniste borracho de sus palabras y las vomitaste sin contemplaciones, con ordinariez. No hay perdón para el inconformista que llega y te mira a la cara con la candidez de un borrego. No hay te quieros para los boludos.


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