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12 jul 2012

La sombrilla, reflexiones: España es "ansí" o no es "ansí"

"España es un país muy realista, donde la gente duerme mucho, pero sueña poco". El mundo es ansí de  Pío Baroja.

Sí, hoy me despertado un poco barojiana. Esta cita me parece que suscita reflexión ya que la primera reacción que provoca es: mosqueo, rechazo, un "yonosoyasín" que sale del alma. Pero, después uno se enfría y le da vueltas a la frase:

1. "España es un país muy realista"... Vamos a ver, define "realista" sin usar el diccionario de la RAE. Realista: ¿es ese señor trajeado que te decía que era mejor comprar que alquilar? o ¿ése que te susurraba al oído que la mejor hucha era el ladrillo? Realista es el que te decía que la VISA era el mejor invento del mundo, o que empezar el verano sin ir a las rebajas no es verano. 

Acaso, realista es aquel que dijo: " No he cambiado de criterio, pero han cambiado las circunstancias", Rajoy. ¿Son realistas las medidas que toma? El complemento circunstancial de causa (entiéndase Rajoy) donde dije digo, digo Diego y se quedó tan pancho. Recortó en becas, en tiritas, nos recetaron remedios naturales de "ajo y agua", sacrificio, contrición y que nos encomendáramos a la Virgen para buscar empleo. Lo que yo no sabía es que entre las muchas atribuciones de esta Magna Mujer estuviera la de orientadora laboral, pero en estos tiempos, todos tenemos que espabilar y reciclarnos.

2. "(España) es donde la gente duerme mucho" Con la subida del IVA a un 21%, pues mire usted, lo más barato es dormir. Porque ya no se podrá disfrutar ni del café con el pitufo, ni de la escapada romántica de fin de semana al hotelito de marras. Ahora, ¿si por dormir se entiende que pasamos por la vida como durmientes, sin hacer ruido ante las continuas sinrazones de los políticos? Pues, entonces sí que estoy de acuerdo, estamos dormidos y nos hace falta que la "marea negra" del carbón se ponga en pie de guerra y haga arder la hoguera de la barbacoa. 

3. "(En España) se sueña poco", ¡y qué remedio! Durante un instante la selección española nos elevó a los cielos, durante un momento la sudorosa camiseta roja de los jugadores, y el grito de: "Soy español, español, español", retaron a Merkel y a Bruselas, a las pruebas de estrés de los bancos, a la intervención de las cajas, a los recortes a degüello... No, con todo esto, en España ni se duerme, ni se sueña, nos hemos vuelto mucho más realistas.

16 jun 2012

La sombrilla, reflexiones: La niña de Rajoy es costurera

Soy de la generación Disney, esa que nos vendía la moto de que si una damisela en apuros gritaba pidiendo ayuda. Al escucharla venía un apuesto príncipe que se crecía ante la adversidad y la rescataba. La situación crítica se solucionaba, se restablecía la paz y la felicidad inundaba el mundo entero con música de violines y el eco de los besos.

Aunque la programación infantil haya dejado su huella impresa en nuestra memoria histórica, el paso del tiempo rompe las construcciones o representaciones de la realidad fruto de la imaginación de otros. Ahora, la versión que nos ofrecen los medios es la de una España-damisela endeudada hasta los ojos, mal mirada en Europa y apestada por los activos tóxicos. Una España donde la palabra "rescate" hace que se nos haga un nudo en la garganta, porque no la rescatan a ella sino a los bancos.

España se siente segundona. Ella que con sus aires de grandeza dedicó sus desvelos y concentración de recursos al vil barro. Las construcciones de ladrillo pagadas con el sudor de la frente se transforman a pasos agigantados en nichos de lujo. "Polvo eres y en polvo te convertirás".  Pero no te preocupes, mi querida España, los pisos-nicho cuentan con todas las comodidades para que en la estancia no te sientas como un muerto-vivo.

Las torres de  pisos-colmena o los latifundios convertidos en huertos de chalets donde los nuevos ricos podían hacer barbacoas mientras sus niños jugaban al pádel, o tragaban cloro en la piscina unifamiliar. Todo eso era para que no sintieras que con tu sangre nutrías la hipoteca que heredarán los hijos de tus hijos.  España llora porque no quiere ser Españistán.

España llora porque no puede estudiar, porque algún día, fue esa niña a la que su padre contaba cuentos imaginando su futuro: "Quiero que (la niña) sea un heraldo de la libertad, de la tolerancia y de los derechos humanos, porque habrá crecido en libertad, y no tendrá miedo a las ideas de los demás, y habrá aprendido a respetar a todos los que respetan la ley. Quiero que sienta un hondo orgullo por ser española, por pertenecer a esa nación tan vieja, tan admirable que le habrá ofrecido las mejores oportunidades, pero que habrá sabido ser exigente con ella para convertirla en una mujer madura y responsable". (Extracto del primer discurso de Rajoy en 1993).

España llora, porque ya no es ninguna niña y es consciente de sus errores. España sangra, pero no puede ir a urgencias porque el copago y los recortes hacen de las heridas un artículo de lujo. España llora porque estudiar es una aventura solo apta para grandes bolsillos. España llora porque no quieren que la rescaten Mefistófoles vestidos de falsos héroes, los hombres de negro. España no quiere cuentos. Necesita soluciones, no tijeras que destrocen el futuro de las nuevas generaciones.

La niña dulce de los cuentos se transforma en la chica de la curva. Las bestias no se convierten en príncipes encantadores, sino en sapos pestilentes. El eco de los tijeretazos suenan, mientras de fondo una voz infantil canta con inocencia: "La niña de Rajoy es costurera, porque nos recorta el médico y la escuela".


16 abr 2012

La sombrilla, reflexiones: El jardinero del Titanic

Titanic. Esa gran película, que siempre empieza por el final, cuando el barco se hunde. Basada en la historia real del lujoso vapor inglés.  Ese que nació como el más grande de todos los grandes, majestuoso, opulento. Chulo, con la chulería de los que se saben guapos. Lo que nadie esperaba es que el barco se estampara en plena travesía contra un iceberg durante el viaje inaugural. Titanic, la noticia:  "¡Extra, extra! El Titanic se ha hundido".

Lo que tampoco se sabía era que el proyecto estuvo asesorado por el jardinero... Que sí hombre, que sí. El lumbreras del asesor-jardinero que recortó el presupuesto en botes salvavidas. El que dijo que no hacían falta tantos botes...  Y cuando éstos fueron necesarios no había sufiencientes. Solo cerca de 700 de los 1311 pasajeros y 897 miembros de la tripulación a bordo se salvaron. El insumergible se hundió como una piedra, con la gente dentro.

Esta semana ha sido la celebración del aniversario del hundimiento del mítico barco. Cientos de películas, libros, documentales le dan literatura a este desgraciado accidente. Así que echándole un poco más de imaginación, es posible que cuando el capitán del Titanic huyó dejando su puesto en el barco hundido se llevó consigo al asesor-jardinero, y ambos escaparon en el primer bote como las ratas.

Digo esto, porque creo que el jardinero éste,  debe ser el que está asesorando a Rajoy, para los nuevas "medidas de ahorro".  Ya que ha recortado allí donde dijo que nunca tocaría:  "10.000 millones de euros, en educación y sanidad. El Ejecutivo lo ha anunciado en una nota de prensa enviada a los medios a las cinco de la tarde."

En una nota de prensa, ¿para qué? ¿A ver si pasaba desapercibido el tijeretazo? ¿A ver si colaba y que no se notara el trasquilón hecho con la tijera de podar? Se tocó lo intocable, se hundió el insumergible. Lo siento, pero a mí se me atragantó el desayuno cuando escuché la noticia en la radio a las ocho de la mañana, y todavía no me recupero de la impresión. Habrá que revisar cuál de las partidas presupuestarias serán las recortadas.. ¿la de las tiritas o la de los salvavidas? No sé, pero, yo ya no me fío.