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1 may 2012

La sombrilla, reflexiones: Café y redes sociales. Tres tópicos

Para pagarme los estudios de Periodismo y mi independencia personal trabajo en la cocina de una cafetería. Y aunque, podría dedicar un post entero a quejarme, no es mi estilo. Así que haciendo un esfuerzo creativo, intento verle el lado positivo al asunto. Y me dedico a observar, a  reflexionar, en ese lugar se gestan muchas de las sombrillas de este blog. 

Actualmente, en las cafeterías se ofrece conexión WIFI gratis, y ahí que van todos, a tomar su café o infusión, y a sentarse toda la tarde al arrullo de las teclas. Ciertamente, esta observación diaria ha hecho que muchos de mis tópicos mentales, o frases que he escuchado en boca de otros,  se caigan  por inconsistentes. 

Tópico 1: Las amas de casa no están en Internet. De eso nada, por aquí,  algunas van con un Mac. Salen al atardecer, un poco desaliñadas, con ese aire de no me arreglo porque no me apetece,  pero armadas con el portátil, el E-book, o incluso el Ipad. Al preguntar a una de ellas por qué lo tiene me dice: "Me lo ha regalado mi marido, nunca acierta con los regalos, pero esta vez acertó de pleno", sonríe mientras acaricia el cacharro.

 Junta a la barra tenemos un ordenador de mesa al que se acercan niños de todas las edades. Al pasar con el cubo y la fregona, los observo de reojillo. 

Tópico 2: Los niños y Tuenti. A los infantes de 4 a 8 años, se les ve jugando en páginas donde tienen que vestir a la muñeca Bratz o cazar pingüinos. El ratón es más grande que su mano, pero lo manejan con una soltura envidiable. Entre los chavales de 9 años en adelante, ya he pillado a algunos con cuenta en Tuenti, y por supuesto que les pregunto: Vamos a ver, ¿qué haces con cuenta en Tuenti, si tú no tienes 'tuenti-años'? Estas son algunas de sus respuestas:

- Niño de 9 años: "Se abre la cuenta poniendo que tienes de 19 años, me lo dijo mi primo de 16 años. Es lo que hace todo el mundo. Mis padres lo saben".

- Dos niñas de 9 y 4 años:  "Tengo 9 años,  la cuenta me la abrió mi hermano de 14". La más pequeña replica pizpireta: " Sí, es que con el Tuenti puedes hablar con la gente y compartir fotos. Mi abuela también tiene una cuenta".  Sigo yo: ¿Y cuántos años tiene tu abuela? "Tiene 40 años".

Tópico 3: A las personas mayores les cuesta reciclarse con las nuevas tecnologías y no les gustan las redes sociales.

Ya un poco más tarde, casi llegada la hora del cierre, viene siempre un señor que debe rondar los 60 años. Barba blanca, ojos azules y aire despistado. Pide un café con leche, un pastelillo y se sienta ante la pantalla. Una noche que me pilló fregando el salón, el recorrido virtual de este hombre me dejó asombrada. En una hora: visitó su perfil en Facebook, contestó unos cuantos correos en su cuenta de Hotmail,  consultó cómo se creaba una página web en una plataforma gratuita; ojeó algunos diarios digitales.  Y para rematar la faena, mientras  yo terminaba de darle al suelo los últimos fregonazos, él estaba dejando un comentario  larguísimo - más de 12 líneas, escrito a dos dedos y todo en mayúsculas - en la noticia que acababa de leer.

Los ojos me hicieron chiribitas, estas cosas me encantan. Comprobar la capacidad de adaptación que tenemos todos, para buscar y mejorar la comunicación. Todos queremos, necesitamos compartir que existimos.  Nativos o evolucionados digitales. Puede, quien quiere. Buenos días.

9 jul 2010

#RedesSociales: Sé breve y pásalo, por favor

La economía del lenguaje es una característica de la evolución del idioma, pero, ahora resumir está de moda. Primero, fue el lenguaje SMS, donde las vocales eran casi inexistentes. Su equivalente virtual se encuentra en las redes sociales, transmitir información en 140 letras o a través de enlaces indescifrables.

Esas recomendaciones transportan a páginas o blogs que nunca se habrían visitado sin esa recomendación instantánea. Algo así como la telegrafía con traje plateado está transformando hábitos y creando nuevos vocabularios.


El auge de las redes sociales va en aumento, un ejemplo es Twitter que permite seguir a cualquiera que tenga cuenta o a sus seguidores. Obama, Alejandro Sanz, Arturo Pérez Reverte e incluso Rupert Murdock, todos tienes un perfil público. Unos más activos que otros, pero en su afán de comunicar, comparten con los demás si están en un parque, si escuchan un nuevo disco o retransmiten el mundial de fútbol defendiendo cada uno lo suyo.

Utilizando ese mismo formato, aunque con 280 caracteres, el periódico El País en su versión digital, Eskup, permite el seguimiento a sus contenidos o a sus columnistas y reporteros. Además permite colgar fotos, vídeos o noticias propias, este sistema es muy parecido a Facebook.

Pero, esta revolución va más allá del seguir por seguir, pues, desde plataformas como Twitter se dan a conocer cantantes, como el malagueño Pablo Alborán, se crean Twit-reportajes con trozos de informaciones, twit-canciones formadas por frases inconexas o twit-películas que esperan vídeos caseros para crear una obra fílmica para recaudar fondos a Onges. Antiguos géneros pasados por las manos del público que los reenvían a sus seguidores o al mundo Tweet.