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1 feb 2016

Minirreflexión: ¿Genio o demencia?

Autor: Goya
Ayer tuve una conversación interesante. ¿Cuándo un artista es un genio o un demente? Hablando siempre sin estigmatizar y desde el respeto, se entiende.

Lo digo porque si es un Miguel Àngel, con sus excentricidades, con su obra tapaba bocas. O un Dalí con su bigote retorcido y su musa hecha carne, Gala, creaba tendencias.

Mi pretensión no es otra que reflexionar sobre los grandes de la historia y los invisibles de la calle. No abundan las Santas Teresas de Jesús en la actualidad, ¿o sí? Es posible que solo revelen bajito lo que ven, y no tienen el entorno adecuado para diferenciar una fantasía de una revelación. ¿O una fantasía es una iluminación en sí misma?

Pero, ¿no han sido acaso los iluminados emprendedores de grandes hazañas? ¿Los que con su capacidad de visualizar han creado ciudades o llegado a la Luna? También me pregunto si a Sta. Teresa de Jesús, o San Agustín le hubieran dado un ansiolítico, existirían su figuras.¿Las farmacéuticas han minado la vista del chamán?

La creatividad mal entendida crea monstruos, no obras monstruosas. Sino que muchas veces descubre la simpleza de la desnudez del prójimo. Subida de ego, no. Una reflexión. Ser capaz de caminar en la abstracción y ser creativo no es difícil. Lo duro puede ser volver a la mediocridad.

5 abr 2010

Minirrelato: El durmiente

Autor:Francisco de Goya y Lucientes 

He aquí un joven durmiente que zarandeado por un mal sueño, e incapaz ya de de dormir, se levantó de su lecho.



Sintiendo que se ahogaba, buscó con anhelo el beso fresco del sereno.

Poco después, reanimado y algo más tranquilo, miró a su alrededor y quedó maravillado de lo hermosa que era la noche. La tenue luz, las insinuantes sombras, las distancias infinitas, las estrellas tan cercanas.

De pronto, una embriagadora euforia se apoderó del alma del muchacho empujándole a gritar exaltando todo lo bello que percibían sus excitados sentidos.

Consumida la mente por el fuego de sus pensamientos, prendió su cuerpo de modo tal que quedó envuelto en llamas, brasas que se consumían por el irrefrenable deseo de ser libre.

Abandonando su cuarto, dejando su casa, alejándose de su aldea, inició su alocada carrera, en busca de algo que no podía definir pero que tenía que encontrar. Su mente convirtió ese pensamiento en necesidad y así es como el joven durmiente se transformó en buscador.

Autora:YSH