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18 ene 2017

Poesía: Bocados de carne cruda


Ayer lloré porque hace mucho que no como.
Se me caen los dientes de inanición.
No es porque no haya comida,
pero la que hay no es buena.
Está cruda,
llena de nervios
y tumores.
Carne envenenada por tratamientos absurdos
y materialistas.
Carne podrida del humo tóxico
de sus propias palabras y acciones.
Seres crudos que no caben en ninguna mesa.
Amigos de la carne corrupta 

y que no entienden que las brasas le darán el punto.
Carne cruda y escorbútica,

disimulada con malas verduras.
Carne cruda incapaz de quitar el hambre 

o que inspira volverse vegano.
Carne cruda como insulto, 

como acepción vejatoria. 
En la mesa de los grandes 
no entra cualquier carne.
Carne débil, 

sin sabor, 
sin salud.
Carne cruda, 

como la del amigo que no crece, 
aunque el fuego de la forja
o del hogar levante vuelo.
Carne insuficiente, 

insulsa y agotada.
Como carnívora me abstengo de seguir probando 

lomos y carrilladas sin nombre ni apellido.
No quiero carne cruda.

23 sept 2016

Poema: Otoño, arena en los ojos y otras profecías

Otoño
He tenido que poner música,
para no escuchar las olas en la orilla.
He buscado letras acordes a mi interior.
Dentro ya es otoño,
Aunque la sal se convierte en pelusilla,
y tenga arena
en todos los pliegues
de una piel en curva.

Es verano muerto en el interior,
pero los árboles no se han enterado aún,
no se han teñido de marrón,
ponen sus hojas a danzar,
pero sin el viento que las haga volar.
Son como un bailarín sordo,
que baila con música mental.

Me dijeron que encontraría 
el amor en la tercera estación,
pero aquí es verano aún.

Vivir junto al mar,
permite baños en septiembre.
Vivir junto al mar,
te hace ver cuerpos de gimnasio
que pasean en la orilla
o se meten en el mar,
donde el agua no les cubre.
Parejas de iguales o
parejas de distintos.
Todos tienen arena en los ojos,
están ciegos.
No saben que él o ella,
está esperando a que la noche cubra la playa,
para librarse de la arena,
y buscar las hojas ocultas en la oscuridad.

De noche la madrugada es otoñal,
las hojas no caídas pasean desnudas junto a los semáforos.
La profecía no se cumplirá.
Me dijeron que esperase junto al árbol de hojas muertas.
Moreno de ojos limpios y brillantes,
como las estrellas que saben a mar.

El otoño junto al mar,
con las palmeras de guardianas en la avenida,
son enormes sujeta velas maldecidas por el madroño.
En la playa el verano es eterno.
Y llegará octubre convirtiéndose
en una fecha ficticia en el calendario,
pero no en temperatura.
Sigue haciendo demasiado calor,
para buscar el amor de la chimenea,
para buscar pieles en movimiento.
Gafas de sol para nadar,
y para que la mirada no delate
pupilas dilatadas.

Arena en los ojos,
poemas tristes,
que lloran una estación robada.
El tren continúa vertiginoso hacia ninguna parte.
Penélope sigue sentada en la estación,
porque lo vio pasar sin parar.
Los amantes profetizados
nunca se conocerán,
al atardecer,
al calor de un café.
Están junto al mar engañando al tiempo,
riéndose del cambio climático
y sus falsos calendarios.

De día la playa manda,
de noche,
los semáforos imitan los árboles caducos.
No hay otoño,
no hay árboles desnudos.
Te esperaré en un semáforo en rojo,
con un café en la mano,
justo al atardecer.

No llevaré gafas de sol para esconder miradas,
la arena estará con sus iguales.
Ningún grano de sal sabe igual que una hoja desterrada.
No puedo escribir mi nota
en aquella hoja cansada que llevaba el viento.
Nunca un grano de arena se convertirá
en un marca páginas del libro de poemas,
inspirados en una vida junto al mar.

Junto al salitre que cubre el puerto de los barcos
que se transforman en cuerpos nadando a ninguna parte.
Te espero, mientras exista la madurez sin canas,
Sino vienes, encuéntrame junto a Penélope.
Buscando hojas para vestirme de árbol caduco.

4 sept 2016

Poesía: El camino de las gaviotas

Pisadas en la arena
Noches en vela contando estrellas,
Paseos nocturnos creando filosofías,
Mordisqueando la madrugada,
Dando conversación a los camareros
Adormilados tras la barra.
Pan con retórica rica y espabilada.
Noches en vela contando callejuelas.
Sombras recordando pretéritos para descuartizarlos y meterlos en salmuera.
Convertir memorias saladas para las amarguras.
Risas y coqueteos en el parque,
Sobra todo el mundo.
Sobran incluso las estrellas.
El parque se transformó en arena,
Playa llena de huellas de gaviotas.
Telegramas escritos con sus patas.
Cuidamos de no borrar ningún sendero,
Por si hay alguna gaviota descarriada,
Despistada, alguna gaviota desheredada.
Martín se convirtió en ojo,
Se convirtió en lente,
Se convirtió en dios creando musas.
Martín soltó la cámara.
Dejó de contar estrellas,
Dejó de contar historias.
Cogió el camino de las gaviotas
Y se perdió en el mar.

3 sept 2016

Poesía: ¿Eres mortal o polilla?

Foto: Polilla

Los dedos tocan el piano de las letras,
buscando las alas de los ángeles caídos.
Simples lepidópteros con alas quemadas.
De tanto buscar la luz, 
se quemaron con las bombillas.
Polillas desnudas de piel,
pero vestidas de letras capitales.
Cortando el frío del aire acondicionado
y el calor de la noche de verano.
Los dedos vuelan, 
mientras la mirada se torna turbia
la danza desnuda-vestida de las polillas
hipnotiza al más avezado.
Te enreda y te envuelve suavemente, 
 como las redes de una viuda negra.
Son dos polillas nadando a oscuras.
Son ciegas, pero no sordas.
Se llaman por su nombre oscuro,
Se llaman por su nombre de luz.
Las polillas son las mariposas de la noche,
no necesitan el sol, pero buscan la bombilla.
Se sienten polillas, pero son almas dormidas.
Son almas perdidas, como lámparas fundidas.
Almas-polilla que buscan soles de madrugada.
Buscan la luz en la boca del otro,
ven amaneceres en las palabras intermediarias,
tienen miedo del amanecer y  quedan al atardecer,
cuando al sol le queda poco para morir.
Se exponen lo justo para pasear por los callejones a oscuras.
Se dicen que jugarán con las manos,
a escribir en morse lo que es difícil de descifrar.
Van disfrazados como mortales,
¡pobre almas-polillas!,
seres quemados por el frío y por el calor.
Que hablan mil idiomas y no hablan ninguno,
seres que se arrastran,
mutilados por las mil batallas contra la bombilla.
¿Acaso vez la belleza?
¿O trasciendes del atavío físico?
¿Ves la luz o las sombras del interior ajeno?
¿Eres polilla, mariposa o ángel caído?
¿Eres mortal que camina descalzo por la tierra?
¿Eres mortal que camina sin pisar el suelo?
¿Eres mortal o polilla?

1 sept 2016

Poesía: El banco

Foto: Cruz de palabras


Testigo de soledades y secretos,

la madera de sus entresijos, de noche,

en góndola se transforma.

Las luces riñen en brillo y sombra.

Dos conocidos que desconocen haberse visto antes,

Amantes urgentes que piden paso.

El banco se convierte en frontera abierta.

Luces, madera, mirada, manos, sombras.

El banco discreto no toma nota.

Testigo de secretos urgentes y soledades rotas .

Poesía: La mirada



Foto: El diván del loko

Me gusta vuestra mirada y cómo miráis.

Me gusta cómo interpretáis la luz y las estrellas.

Me encanta ver el despliegue de vuestra mente

en palabras y hechos,

en palabras y besos.

Soy coleccionista de huesos, palabras y deseos.

Soy coleccionista de luz y oscuridad.

Miradas- asiento y lecho.

Miradas- lava y fuego.

Miradas- ardiente hielo.

Miradas- sol e infierno.

Miradas- de ruido y silencio.

Miradas- que callan y hablan.

Miradas- oreja y boca.

Miradas- caricia y mano.

Miradas- sendero y camino.

Miradas mínimas e infinitas.

La mirada que vuestros ojos desprende.

La búsqueda de la belleza,

en lo dulce y en lo profano.

Cuando queréis sois profundo o superfluo.

Suena a música cuando descifráis vuestros secretos.

Soy coleccionista de huesos, palabras y deseos.

Soy coleccionista de luz y oscuridad.

Soy coleccionista de tu mirar.

Poesía: El falso poeta






Poeta es aquel que llora letras,

Poeta es quien deja huella en cada sombra.

Poeta gira letras y palabras.

Baila con los significados,

desnudando capas.

Copulando con los idiomas

buscando híbridos

debajo de cada capa.

El poeta es sangre y muerte

el poeta nunca es corriente

corre por delante, por detrás

rimará aunque no rime.

El poeta es un pequeño dictador,

Reescribe las normas,

o se las calza como un mal zapato

Poesía: La tensión



El calambre primero,

mezcla de tirón y desasosiego.

Ha sido sustituido con el tiempo,

en palabras, versos y papeles mojados.

Húmedos de la condensación de los cristales viciados.

Condensación del sudor de los pensamientos ansiosos.

El wassap no puede destilar el sudor sexual de los amantes.

Seres virtuales e imaginarios decorados con imágenes errantes.

Imágenes que en el ciberespacio ya se tocaron

y tocaron la virtualidad.

Sexo a ras de fibra,

allí yació el poeta.

Tras el sexo-clic,

la ilusión del primer día,

a cero grados ha bajado.

A los seres de piel,

el tiempo y la distancia,

ya les aproxima,

y los aproxima en el espacio.

Uno buscador de Melibeas,

mujeres feas y bellas,

condenadas al olvido.

Otra buscadora de juglares susurradores letras,

detrás de las cristaleras azules de sus ojos de mar.

Mar que no conoce de corrientes,

Ni su profundidad.

Muso divino y maldito,

que inspira cielos sin celibato,

que inspira infiernos sin arrebatos.

La tensión de la curiosidad

que dibujó con erotismo y pulso grotesco.

La tensión que amilana y espabila.

Horas quedan para el encuentro

de un poeta con un contador de cuentos.

¿Alquimia o mera destilación de humores?

18 feb 2016

Poesía: Bailando en las paredes

Graffiti Bailarina
Los pies gravitan en el espacio; 
siguen los compases rozando la pared.
Bailarina de balneario y miniteatros.
La etérea bailarina mueve su cuerpo de lado
como si fuera una línea en la tercera dimensión.

Baila como un punto siendo línea en el espacio.
Le dijeron que se acostumbrara a bailar sola.
Los bailarines que bailan en las paredes son singulares.
Nadie aguanta bailar de lado en la pared.

Prefieren los brillantes escenarios,
o el duro suelo para componer sus adagios.
¿Pero qué se espera de una bailarina de pared?
Pues, que se baje y camine de puntillas, 
que haga un pass de bourré o el arabesque en vertical.
Mirando al público y de frente, bailar.

Esta bailarina no ha nacido para seguir al rebaño.
No es bailarina de grupo, colocada allí al fondo.
Fred Astaire en Bodas Reales
Nadie sabe con ella qué hacer.
Ella baila sin esfuerzo como aquel Fred Astaire.
No puede la Física o la magia descifrar su habilidad.

Ella solo sabe bailar, 
como si la música le dictara la coreografía.
Baila, baila, bailarina. 
Baila, baila, 'bailaora',
Baila de lado como las hormigas.
Baila de lado como las arañas.
Baila de lado como las lisas, salamanquesas o perenqués.
Ella baila sin esfuerzo como aquel Fred Astaire.

12 feb 2016

Poesía: Diálogos con la sombra

Con la sombra vale todo.
Le dijeron que la sombra
Es falta de luz.
Y la busca a ratos.
Con la sombra vale todo.

Unas veces es caperucita
Unas veces hace de lobo.
Con la sombra vale todo.
Unas veces es soldado de paz.
Otras precursor del desastre.
Con la sombra vale todo.

Hablas con ella,
te da cobijo, cual sombrilla,
para que no te quemes.
Con la sombra vale todo.
La sombra es refugio y es abismo.
La sombra es mirada turbia
con mente clara.
Otras veces mente turbia
con mirada fina y certera de halcón.

La sombra dice que sin ella
No apreciaríais los amaneceres.
La oscuridad no es violenta
Aunque con las piedras tropieces.

Quien te haya dicho que la oscuridad es mala,
Que recuerde que el negro es un color.
Los adjetivos negativos se los ponen las mentes tristes.
Los que dan la espalda a la luz,
Pero no miran al suelo,
Ella es su propia sombra.

La oscuridad es así.
Con la sombra vale todo.
Se marcha escondiéndose bajo mis zapatos.
Sin decir adiós... Hay silencios llenos, completos.

11 feb 2016

Poesía: Amor de agua

Reflejo del cielo
entre el fondo empedrado,
el agua de celestina.
El cielo le guiña el ojo
al fondo de la ciénaga.
y  el agua pasa el mensaje.

El cielo moja la tierra
y el agua.
El agua,
remueve las algas
haciéndolas danzar.

El cielo, el fondo de la charca y el agua
no paran de bailar.
Aunque el agua baile sin ganas,
por no desentonar.

El cielo y la charca, un día se pelean.
Y el agua pudo descansar.
De fingir ante tan cambiante caballero
y de tan falsa y cenagosa charca.

Si besos se dieron, ella no lo recuerda.
Cree que en los juegos del amor cortés
no entran semejantes cercanías.

Ella era implemente la celestina,
o más bien,
la guardiana del empalagoso ruido.
De los amantes lejanos
que no se podían tocar.

El agua sigue su curso,
donde ella es bienvenida.
Donde el amor,
se mide de otra manera.
En agua de regadío,
agua fecunda y plena.

Poesía: Café baila con leche

Café en grano soñaba
Con ser gramo, tostado,
Dulce, torrefacto.
La cinta embaladora,
Los besaba hasta el vacío,
Cerrado con sus compañeros
Y el aroma a cariño.
No despertó del sueño aquel grano,
Hasta que convertido en polvo
Tras pasar por el molinillo.
Se mezcló en agua caliente
En el porte de la máquina.
Derretido, cayó en la taza.
Luego llegó la leche caliente.
Eso no se lo esperaba.
Blanco y marrón con espuma.
¿De dónde salió tan bella dama?

10 feb 2016

Poesía: La mariposa descalza

Caminando con los pies desnudos,
Pisando cristales,
Sin perder la sonrisa,
Ni escapar una queja.
En el suelo pinta rojas letras.

Caminando con los pies desnudos
busca algodones con la piel rota.
El alma vieja ya sin alas.
Las alas transparentes y rotas.
Busca luz en pupilas ajenas.
Y solo ve su propio reflejo.

No hay nada que buscar.
Tan solo seguir andando
Con los pies sin forma.
Ya duda si alguna vez voló.
Ya duda si realmente existe.
Le dicen que ella crea lo que cree.
Entonces es un vórtice,
Un sumidero de energía.
La mariposa perdió sus alas.

¿O tal vez, nunca alas tuvo?
Cuando camina ve sus huellas en la arena.
Cuando camina por el suelo ve sus huellas ensangrentadas.
Por eso sabe que está viva.
Pero no entiende qué misión tiene
Una mariposa sin alas.
Una mariposa descalza.

25 dic 2015

Poesía: Excluídos y divinos

Poeta de sudor y hambre,
Soñador de cama de cartón en un cajero.
Poeta de la vida y la mala vida.
Escribidor de rimas filosóficas o burdelescas.
Poeta con mirada de iluminado, depredador o ingenuo.

Poeta callejero, coche plateado de supermercado.
Lleno de preciosas pertenencias.
A su lado mientras duerme,
caminan las divas divinas de tacones infinitos,
con minifaldas recortadas en desigual.
Ellas miran sin ver.
Porque los poetas marginales no entran en su campo visual.

También están los divos divinos,  cuyo cuello no se gira
porque van perdidos en el eco del tacón de aguja.
Falsa es la vida del poeta,
Falsa la vida de los divinos.

¿Cuándo se romperá esta verdadera mentira?
¿Cuándo el ojo será capaz de reconocer el alma sin artificios?
¿Cuándo el poeta dejará de ser un marginal
y los divinos reconocerán su alma etérea capaz de escuchar la música de los colores?

Poeta, mi querido poeta.
Despierta de una vez,
Seas hombre o mujer.

9 dic 2013

Minirreflexión o Anti-poesía

El viento haciendo bailar las hojas de los árboles,
Pensamientos Diluidos
el banco de madera junto a la farola, solo, insinuante,
te invita a subir y bailar a lo Fredd Aster.
Te reprimes, no sabes por qué.
Quizás para que no piensen que estás loco.
La música del móvil y la soledad transforman al más torpe
en cantante pasable en la intimidad.
Las sombras del paseo dibujan arabescos indescifrables.
La noche despliega su manto de lentejuelas.
Caminamos mirando nuestra sombra,
compartiendo cuitas y secretos.
No, no hablamos solos. 
Hablamos con los recuerdos para ponerlos en orden.
Hablamos con las ideas para que no se seque el manantial.
De fondo el pitido del WhatsApp pone en alerta la curiosidad.
Seguimos caminando, el viento sopla, el banco y la farola coqueta quedaron atrás.
Delante la policía pasa haciendo la ronda,
miran sin mirar,
vigilan sin vigilar. O todo lo contrario.
Cambia la música del reproductor del móvil 
y con él nuestro sentido del humor.
Arriba, sin límites, apretando el paso. Estilo militar.
Medio, para descansar y coger aliento. Modo paseo.
Arriba, para llegar cuanto antes, que la meta no se vuelva inalcanzable.
El viento continúa bailando con las hojas de los árboles,
generoso te invita a dar unos pasos sueltos.
Para bailar pegados está la farola, no te confundas.
El banco harto de soportar posaderas, 
nos mira alejarnos con tristeza,
pidiendo que alguien baile de noche mirando las estrellas.
Nosotros seguimos hablando, 
no prestamos atención a los detalles.
Las luces navideñas, los carteles de neón, 
el pitido insoportable de los grupos enviándose emoticones.
No hablamos, solo respiramos el frío aire contaminado.
Sintiendo que ese trayecto lo hemos hecho antes.
Ahora, vamos solos pero acompañados,
porque la soledad corpórea ya tiene rostro, piernas y torso.
Ya toma la réplica. No, no estamos locos. 
Es la virtualización de la imaginación,
la digitalización de la realidad, 
solo puedes verlo tú, dice la televisión. 
Si lo dice ella será verdad.
Los sentimientos neologizados.
Igual que la invitación del banco y de la farola para bailar.

17 dic 2012

Poesía: Cuando me pidieron que escribiera un soneto/romance. O #loquesea

Tiempo ha que la mano
interrumpió la escritura.
Aquel aciago día perdió
su tan cara frescura.
Pues, los versos libres,
nada saben de ataduras.
Obligados a ceñirse a
tan apretada armadura,
a lomos del  romance
lucen su vestidura.
Sola aprendió a volar,
a blandir presta la pluma.
Dibujando pensamientos,
salvajes desde la cuna.
Sinceros en sus adentros,
amables son de natura.
Y sobre todo, libres.
Libres como el agua pura.
Pura y en apacible remanso,
indomable cascada en altura,
pues los versos libres,
nada saben de ataduras.
Mejorar siempre, sí.
Estancarse y morir, nunca.

Dedicado a José Navas Molina.  Alcalá de Henares. Madrid, 2004

27 nov 2012

Poesía: Como la Luna es la Luna

En fin...

Que la Luna al igual que el Sol.
Sigue trabajando aunque vayan el paralelo.
Si dos puntos son una línea.
Según los geométricos.
El punto de encuentro sería el infinito.

Así que,
¿Para qué vamos a entrar,
en debates infructuosos,
con los que utilizan unidades de medida finitas?

Como la Luna es la Luna,
y se pasa por el 'forrillo' del tutú,
las medidas terrestres.

Ella sigue currando
aunque no le luzca el pelo.
Ahora mismo es redonda en el cielo
y brillando a rabiar.

Con la lluvia se manchado las sandalias de barro,
pero,
al llegar al refugio lo ha sacudido con elegancia,
para cambiar de calzado,
y seguir bailando.

Fun.. fun... fun...

Poesía: Aquelarre gatuno a mediodía

El gato baila.
El gato se afila las garras.
El gato contesta el eco.

El gato afrancesado recordó 'je ne suis pas'
y nunca fue a comprar pan.

El gato aprendió el verbo de los pájaros
y silbando gomero.
Saltó con el garrote
la pequeña venecia.

El gato baila.
El gato maulla.
El gato perfecciona la caligrafía.

Si Nefertiti levantara la cabeza se quitaba la cofia.
Si Nefertiti se quitara la corona le diría a los gatos
que bendita la hora en que los hizo inmortales.

Nefertiti y los gatos,
danzan saludando con reverencia a Atón.
Cuando la reina danza a mediodía.

El  gato baila.
El gato afina el arpa.
El gato recita poesía.

25 nov 2012

Poesía: Adagio del mar y la arena

mar, arena, danzaEn la playa el poeta encontró el refugio de los malditos.

De puntillas...
Deslizándose...
Tocó la luna...
Y empezó a recitar.

Con la suavidad de la seda,
con la firmeza de una ola.
La arena como teclas de un piano.
Despertando en el mar el recuerdo de la ambrosía.

Acaricia el mar la arena,
dibujando perfiles,
cincelando curvas en el puerto.
Para que surja la guitarra.

Susurra el mar a la costa,
melodías nunca oídas,
palabras jamás pronunciadas.

Letras tan sólo inspiradas por el viento.
Regala el mar a la arena
verdes esmeraldas.
Rivaliza el mar con el cielo,
ofreciendo añiles bellos.

Por la arena,
el mar,
origina un océano de nubes.
Por la arena,
el mar transforma su salobridad
en agua dulce.

El mar llora feliz al amanecer,
convirtiendo sus lágrimas en rocío,
inventando así caricias nuevas.


16 nov 2012

Poema: Bailando bajo la Luna


Valores universales: Arte, Música, fusión, igualdad, paz

Imágenes tomadas con la cámara del móvil sin cortes. Sirven para ilustrar el poema Bailando bajo la Luna Mora. Bailarina: Sandra Rubio, estudiante de 4º de Comunicación Audiovisual. Durante la inauguración de "Las increíbles aventuras de Comsolidar" en Galería Central. Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UMA.


No sueñes despierta, niña.
¡Enciende ya las velas!
Que el amor por el que tú suspiras,
esta noche, ya no llega.
No llores más, niña,
que tus lágrimas derriten la cera.
Veinte mil velas arden
con el brillo de las estrellas.
Llamas sumisas que se ponen
a tus pies como candilejas.
¡No sueñes despierta, niña,
y enciende ya las velas!
Que ese moro por el que suspiras,
esta noche, ya no llega.
No sueñes despierta, niña,
que esta noche la luna se vuelve mora
porque tú bailarás ahora.
Vamos a Guaro, niña,
que hoy bailas bajo la luna mora.

Autora: YSH