FRASE INTERESANTE

Artículo 20 de la Constitución Española de 1978. Se reconocen y protegen los derechos: A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción. A la producción y creación literaria, artística, científica y técnica. A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión.

"Quien teme expresar lo que piensa, acaba no pensando aquello que no puede decir". Manuel Arias

En Construcción

En este cajón de sastre vuelco mis dos pasiones: la Literatura y el Periodismo. Se encuentran pero no se mezclan.

Seguidores

1 jun. 2011

POESÍA: El gato y la manzana

La tentación vive arriba - el viento susurraba.

¿Arriba, dónde?- contestó la serpiente alada.

¡En el árbol! Repítelo al resto para que todos puedan volar - las nubes indicaban.

Nooo, el cielo se llenaría, y no hay hueco para tanta gente.

Ay serpiente maldita, por no transmitir el mensaje,

hasta que cumplas tu misión,

tus alas perderás - sentenció el Silencio.

Ese Silencio perpetuo llamado Eternidad.

La serpiente que por sus alas lloraba,

se abrazó al árbol para cumplir su labor.

Cronos hizo de centinela,

recordándole a cada instante,

que el tiempo vuela,

que el tiempo marca los tiempos,

que el tiempo aborta los inciertos.

Un gato que pasaba,

buscando sombras mejores.

Se acurrucó junto a las raíces.

Acurrucado y en silencio,

escuchaba la savia fluir desde el infierno

y transformar su esencia con la tierra,

recorriendo cada vena, cada arteria.

El gato tranquilito escuchaba la melodía.

A gusto como estaba ronroneaba al son de la musiquilla.

La serpiente observó al felino.

Lo que esperaba no era - pensó desde su fría cabeza.

Pero, si disfruta con la sombra quizás difrute con la sagrada fruta.

La serpiente desalada baja desde la copa,

y al gato ofrece una manzana.

El felino feliz y agradecido acepta semejante vianda.

El gato juega jugando con la manzana.

La serpiente sin alas, lo miraba indignada.

Y este gato, ¿por qué no se come la manzana?

¿Véis como no se merecen estos seres nada?

Calla y sigue esperando - soplaron las nubes a la serpiente sin alas.

Juega jugando el gato,

jugando con la manzana.

La curiosidad curiosa se contagia,

y llamó la atención de muchos que se acercaron

a ver con qué jugaba.

La cogió una esposa y la compartió con su esposo.

La cogió un arquero y la puso sobre la cabeza de su hijo,

para demostrar que por amor su puntería se afina.

La cogió un pensador para demostrar sus teorías.

La cogió un poeta para escribir sus poesías.

Al ver semejante espectáculo, la serpiente lloró, llorando.

Y esas lágrimas frías le devolvieron las alas.


2 comentarios:

Alejandro dijo...

Me ha gustado tu poesía, contada como un cuento. Como se cuenta una leyenda, como muchos cuentos juntos. Reunidos en un instante, reunidos en un momento.
Un abrazo
Alejandro

Yeiza dijo...

Gracias Alejandro me alegra que te guste, un abrazo.

Opinión: A tomar viento con Neruda

Mezcla explosiva para los sentidos, esos que están adormecidos con el opio del egocentrismo y demás drogas duras. Pero claro, no lo digas m...